Por qué incorporar el push con pesas rusas a tu entrenamiento

El levantamiento y empuje de pesas rusas es un excelente ejercicio para trabajar muchos grupos musculares. Además, la gran mayoría de los entrenamientos son sumamente sencillos y pueden ser fácilmente dominados.

Por otro lado, las pesas rusas te permiten no solo entrenar en el gimnasio, sino en cualquier lugar en el que tengas acceso a ellas. La sala de tu casa, la terraza, el club o incluso en tu oficina, si tienes suficiente espacio, son lugares perfectos para comenzar a entrenar.

Entre los beneficios que nos ofrece el push con pesas rusas tenemos:

Este ejercicio fortalece muchos grupos musculares

Las piernas, los cuádriceps, muslo y los músculos de la pantorrilla, todos estos se ejercitan durante este poderoso ejercicio.

Los músculos de todo el cuerpo proporcionan la estabilidad y la transmisión de la fuerza desde abajo hacia arriba, los brazos y los hombros se involucran en el punto superior del ejercicio y son responsables de mantener la pesa por encima de la cabeza.

Entrena la resistencia a la fuerza

El push-pulling desarrolla la capacidad de trabajar durante mucho tiempo con alrededor del 50-70% del peso del cuerpo sobre las pesas. Esto puede ser útil tanto para actividades profesionales físicamente exigentes como para situaciones domésticas. Por ejemplo, cuando tienes que llevar a un niño de tres años cansado por la calle o descargar los muebles en una mudanza.

Desarrollar la potencia explosiva

Durante el empuje, te mueves rápida y bruscamente para empujar primero la pesa y luego agacharte debajo de ella y tomarla con los brazos estirados. Esto se desarrolla la capacidad de ejercer el máximo esfuerzo en el mínimo tiempo.

Desarrollar la resistencia general

Durante el trabajo prolongado con las pesas rusas, la frecuencia cardíaca (FC) se eleva a la zona aeróbica. En otras palabras, el corazón late con frecuencia y lo hace durante largos periodos de tiempo, lo que es excelente para la salud.

Si no puedes soportar el cardio regular sin peso, el push es una opción para ti, apoyando a tu corazón y fortaleciendo tus músculos.

Desarrollar la fuerza de voluntad

La necesidad de trabajar durante mucho tiempo con un proyectil pesado, el dolor y el ardor en los músculos de los antebrazos te hacen reconsiderar tus opiniones sobre los conceptos de "duro" y "no puedo más".

¿Quién no debe realizar el levantamiento con pesas rusas?

Conviene tener precaución si tienes problemas de espalda, lesiones de hombro, codo o muñeca. Hasta que aprendas la técnica, el movimiento puede agravar los problemas existentes.

Cómo realizar correctamente el push con pesas rusas

La variante ‘Tirón clásico’ es la más sencilla y recomendable para las personas que están aprendiendo a usar estas pesas. Veremos cómo realizar estos ejercicios correctamente.

El clásico push

Para dominar la técnica, elige las pesas más ligeras disponibles.

  1. Coloca los pies a la anchura de los hombros o ligeramente más anchos. Coloca las pesas entre los pies. Agáchate con la espalda recta, tomando las pesas con las manos.
  2. Balancea las pesas hacia atrás entre tus piernas, luego dobla bruscamente las caderas y las rodillas, dando a las pesas la inercia para volar hacia adelante. Cuando las pesas suban a la altura del pecho, siéntate doblando las rodillas, flexionando simultáneamente los brazos a la altura de los codos y deslizando las manos hacia los brazos de las pesas para que se apoyen en la parte exterior de los antebrazos.
  3. Comprueba la posición antes de empujar hacia fuera. Estira las piernas, baja los codos y apriétalos contra el torso. Asegúrate de que el cuerpo de la pesa está presionado contra el antebrazo y el hombro y el estribo contra el pecho. También puedes doblar las manos en un "bloqueo" - esto proporcionará una posición más estable de las pesas en el pecho y te permitirá descansar entre las aproximaciones largas.
  4. Dobla las piernas suavemente por las rodillas mientras bajas a la parte inferior del pie. No te muevas solo hacia abajo, sino también ligeramente hacia delante para mantener la posición del cuerpo.
  5. Con un movimiento brusco y rápido, endereza las piernas y ponte de puntillas. Empuja las pesas hacia arriba y mientras suben, dobla las piernas bruscamente, entrando en la sentadilla y enderezando los brazos al mismo tiempo.

Gracias a este movimiento no tendrás que terminar de presionar las pesas en el punto más alto, sino que las podrás tomar con los brazos estirados y ahorrarás fuerza.

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